Esto es una historia basada en hechos reales.
Pensábamos que vivíamos en un bloque custodiado por la Santísima Virgen de los Llanos... pero nada más lejos de la realidad.
Este pasado fin de semana prometía ser tranquilo, relajado y dedicado a esas tareas del hogar que siempre quedan pendientes, pero resultó ser un fin de semana marcado por "esos ruidos" provinientes de todavía no sabemos dónde. Todo comenzó a primera hora del sábado por la mañana cuando Manolo se disponía a bajar a comprar el desayuno, cuando de pronto, escuchamos las primeras cacofonías. Parecía una niña, quizás una mujer, y parecía quejarse, pero lo hacía de una manera rítmica y melosa, todo era muy extraño... Duró a penas unos segundos, pero pasados tan sólo 15 minutos se produjo una segunda réplica, de similares características a la primera. Nos quedamos boquiabiertos, y Manolo me trajo un vaso para, en caso de producirse una tercera réplica, tratar de buscar rápidamente la procedencia y así poder esclarecer el asunto. Ésta no se produjo más en todo el día, pero el domingo, a la hora de la siesta, me pilló sola en casa y desprevenida.
Hasta ahora no se ha vuelto a repetir el fenómeno (y qué fenómeno!), pero prometemos manteneros informados antes de conseguir una grabación para llevarla a "Cuarto Milenio".
lunes, 26 de mayo de 2008
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3 comentarios:
Jajaja! lo que teneís que hacer, zanguangunos míos, es...¡que empiece la competición! Creo que saldreis todos ganando.
Opino igual que Ana Belen. Ruidos raros con réplicas cada 15 minutos..., bien sabemos todos lo que oisteis. Bego, la proxima vez que no te coja desprevenida, al ataque...
Bueno Manolo a Bego no le van a quedar más excusas para q entres a matar, todo sea por ganarla competición de CACOFONÍAS!!!
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