viernes, 21 de noviembre de 2008

Lo que nos queda por vivir

(Atención: entrada hiper-mega-friki no digáis luego que no os he avisado...)

El otro día vi en la tele que este año estaba cumpliendo 18 años la generación que no ha conocido las épocas sin móviles ni internet. Tuve en ese momento una sensación rara, entre envidia y superioridad. Envidia porque nos dan cien patadas en comprender muchas cosas que nosotros hemos tenido que hacer un esfuerzo por aprender. Superioridad porque ellos no valoran realmente el cambio que se ha vivido.

Recordé entonces lo que era la vida sin los móviles, en realidad no hace tanto. Hace poco hablaba con Emilio de cuando nos llamábamos desde las cabinas de teléfono que había cerca de nuestras casas. Dos veces por semana, a la hora acordada, uno tenía que estar en casa atento al teléfono para que no lo cogiera nadie que no debiera, y el otro en la cabina, pelado de frío en invierno, llamando a su amorcito. Qué mala suerte cuando daba la casualidad de que el teléfono estaba ocupado por esa llamada inoportuna de tu tía, que se enrollaba a hablar con tu madre durante un montón de tiempo...O si no, lo que era quedar con los amigos en la punta, el que llegara a la hora, bien, el que no, que se buscara la vida. No valía eso de: voy a llegar más tarde, os doy un toque y me decís dónde estáis. No había sms, ni tontunas, si se quedaba, se quedaba, y con todas las consecuencias.

También recordábamos lo que era escribir cartas, a mano, con el sudor de la frente...meterla en un sobre, ir al buzón...la de cartas que se empezaban y no se echaban, la ilusión que hacía abrir el sobre, leer rápido y releer luego con calma. No había emails en cadena, ni chorradas, chistes, recopilaciones de fotos ñoñas de niños y flores y eso de "mándalo a quien más quieras y serás un tio más guapo y alto y te querrá todo el mundo".

Pero no es creáis, todo esto no es nostalgia, en realidad era un coñazo. Ahora todo es mucho más fácil. También más real. Antes pensabas: me habrá llamado mientras no había nadie en casa. Ahora sabes que no ha llamado. Y punto. Es la vida, amigo, mejor saberlo desde el principio.

Me emociono al pensar todo lo que estamos viviendo. Redes sociales, webs 2.0, la posibilidad de publicar aquí mis desvaríos, y que mis amigos lo puedan ver. Compartir mis fotos con vosotros, con todo el mundo, prácticamente al instante de hacerlas. Estar permanentemente conectados. Quien no está es porque no quiere. Crear y compartir, ese es el secreto. Todo es mucho más accesible. Se han pasado los tiempos en que era imposible ver ciertas películas en una ciudad como Albacete, porque no las estrenaban, ten por seguro que está en Internet. O aquello de ir a Disquería y tirarte un buen rato mirando discos (más tarde CDs) para decidir bien el que te ibas a comprar. Tenías que fiarte de tu instinto, de lo que te habían dicho los colegas, de lo que salía en las revistas...y gastar tu paga. Después, llegar a casa, y machacar el disco hasta el infinito, saberte todas las letras, y esperar un mes para poder comprarte otro. Bueno, de acuerdo, puede que esto último molara, pero es que ahora lo tenemos todo, ahora, rápido, toda la información a nuestro alcance.

De vez en cuando me da por pensar en lo que queda. A falta de revoluciones en las calles, la revolución se está viviendo en la Red, nuestra generación no ha sentido la necesidad de salir a las calles a manifestarse. Nos movilizamos aquí, donde está nuestra voz. Y el poder se ha dado cuenta, es aquí donde se gestan las protestas, aquí donde nos enteramos de lo que pasa, y donde ponemos nuestro granito de arena para cambiar el mundo. Dentro de unos años, nuestros hijos estudiarán la Revolución de Mayo del 68, y luego la Revolución de Internet. ¿Qué cosas nuevas nos esperan? Creo que no hay límites, fliparemos con lo que venga, porque estoy segura de que esto no ha hecho más que empezar.

10 comentarios:

Robertiscuer dijo...

Como de costumbre no estoy de acuerdo con tu entrada. La comunicación más vivida que recuerdo es la que mantenía con Vera por carta (como alguien dijo alguna vez, parece que estais en la guerra civil...).

Lo que importa no es la cantidad de información a la que puedes acceder, sino la calidad de la misma. Me desborda el ritmo al que se tiene que diregir la información hoy en día. Recibo una media de 50 mails al día, muchos de ellos rebosantes de información. Soy un exclavo del Outlook.

Odio los DVDs con 50 discos dentro (alguna de la música que nos grabaste me gusto, no te lo tomes a mal, lo que odio es el concepto de 50 discos juntos). Prefiero el musicasete.

MUERTE A INTERNET !!!!!!

Belencica dijo...

Eh! No es cierto que nunca estés de acuerdo con mis entradas! (creo) Y no pretendía tampoco decir que internet mola sin más, hablo de la tecnología en general y de las posibilidades que se abren...y en todo esto en realidad había un trasfondo melancólico con aquello de las cartas, las llamadas desde la cabina, elegir los discos...
Te veo muy beligerante Petirrojo...
Yo recibo muchísimos mails al día, la mayoría de los cuales van directamente a la basura. No miro ni uno que contenga FWD en el asunto. Y desde que tomé esa costumbre me va mucho mejor.

Vera Gómez dijo...

Lo siento pero estoy de acuerdo con Rober, MUERTE A INTERNET. Yo no doy más de sí, entre mis horarios maratonianos, los tres teléfonos a los que tengo que devolver llamadas al salir del curro con conversaciones tan largas que parece que hemos quedado a tomar un café, pero virtual, al petirrojo cansado de ver que estoy enganchada al teléfono, los tres mails que tengo, el blog, la novedad el facebook................de verdad no puedo con la tecnovida esta que nos han montado. No quiero estar conectada a tanta gente a la vez. Encima si no contestas la gente se lo toma como que no quieres hablar con ellos, señor....... quiero volver a la época en la que se podía hacer una sola cosa a la vez para comunicarme con el mundo.
MUERTE A LOS MÓVILES, INTERNET y a las CÁMARAS DIGITALES!!!!

Belencica dijo...

Nenes, relax...necesitáis unas vacaciones jumbo style, tanto de vuestra vida real como de la virtual...hacedlo ya y dejad de desear muerte a todo, hombreyá!!

Robertiscuer dijo...

Después de haber buscado la palabra "beligerante" en el diccionario, por si acaso tuviera connotaciones que desconociera, te contesto. Ya sabes, es una de esas palabras que siempre suenan, como diáfano, taciturno, zozobra, etc. pero que nunca busqué en el diccionario.

No es que esté beligerante, es que soy beligerante. Es verdad que suelo estar de acuerdo con tus entradas, pero ya sabes que prefiero decir que no lo estoy, por joder, vamos...

Se me olvidó lo que es el jumbo style, me queda solo un vago recuerdo. Pero, no crees que Jumbo en el fondo también era beligerante con nosotros. En el fondo criticaba nuestra actitud vital, con la agradable sonrisa de haber fumado mucho, pero nos cazó a la primera.

Yo beligero
Tu beligeras
Jumbo beligera

Que botina palabra, lástima que no exista como verbo.

Belencica dijo...

Belencica, 12 meses 12 causas, por el uso y rescate de palabras largas y bonitas

Belencica dijo...

Ah! Y no me rompas el mito de Jumbo, que me queda el verano tan lejos, que tengo que atesorar los recuerdos como si fueran azafrán.
No beligeraba...creo que le dábamos un poco risa, pero quería compartir con nosotros su visión de la vida.

Belencica dijo...

Por cierto (jo, tenía que haber contestado a todo de golpe...) Leí un artículo que te gustaría, a ver si lo encuentro, en el que decía que esto de las redes sociales, tipo facebook, y demás rollos de internet, se han convertido en una especie de obligación a las que acudimos por no quedarnos fuera, por sentirnos partícipes de la nueva sociedad. Pero que son chorradas...en fin, algo de razón tenía el buen hombre, no te voy a decir que no. Yo, después de unos meses, estoy pensando en borrarme. Tengo la sensación de que es como volver al colegio: la gente no hace más que intentar hacer ver que tiene más amigos que nadie, te agrega gente que sólo te conoce de vista, o es amigo de amigo...en fin, un rollo. Me lo estoy pensando, en serio. Es como los scouts, a ver quien es más guay...

Vera Gómez dijo...

Soy beligerate y voy a borrarme hoy mismo del facebook. Ya algún paciente me ha buscado y me lo ha dicho. Es un peligro para la intimidad. Ya se que no pueden ver nada pero sólo que sepan qe estoy me huele mal. Yo sigo apoyando la MUERTE AL MÓVIL Y A INTERNET. Ahhhh tb a la CÁMARA DIGITAL!

Belencica dijo...

Nenetes, yo invoco la calma en este foro, que como sigamos así vamos a borrar todo rastro digital nuestro...respecto al facebook, es una movida que te busquen en facebook, pero ellos no pueden ver nada de tí si tú no quieres, aunque entiendo que no te quieras ver expuesta.
Pero ¿muerte a internet? nena, que es lo que me da de comer!!! Y qué te han hecho las cámaras digitales??? jajaja, tenemos que emborracharnos estas navidades, mucho y bien, disfrutar, comer...todo pasa, enero será mejor .