Joe Bego no se te ve hinchada ni dolorida despues del duro parto... A a Manolo se le ve la mar de orgulloso con su retoño en brazos. En fin que seais muy felices en vuestra nueva aventura de criar, ya iremos viendo las progresiones del nuevo mienbro de la familia
Estoy completamente de acuerdo con Vera, en su primer día como adoptado Suko generaba sentimientos positivos a su alrededor, que nos incitaba a acariciarlo y decir automaticamente "que bonica la perrica...". Pero a la vez, sus efluvios caninos generaban ciertos sentimientos repulsivos que nos incitaban automaticamente a decir "tiene mas mierda que el rabo de un chino".
Y estuvimos atrapados en ese bucle sin fin hasta que Bego y Manolo decidieron irse.
Hombre Vera, pues imaginárnoslo... no hacía falta, recorrimos unos 300 km con él en un habitáculo de pocos metros cuadrados, la evidencia era... evidente, jaja. Pero la cosa ya ha cambiado, ya no tienen tanta mierda encima y está todo el día en la calle, y sí, oler olerá, pero ya no se nota, jeje.
1.- adj. coloq: Indolente, embrutecido por la pereza. 2.- adj. coloq: Desmañado, torpe. 3.- f. coloq: Ficción de una enfermedad o impedimento, para no trabajar. Hacer la zanguanga. 4.- con el sufijo -uno: Zanguango, pero de Albacete.
4 comentarios:
Pero qué bonicos, estáis en actitud papás orgullosos total! Os contaré una secretillo.....no os podéis imaginar lo mal que olía!!!!jajajaja
Joe Bego no se te ve hinchada ni dolorida despues del duro parto...
A a Manolo se le ve la mar de orgulloso con su retoño en brazos. En fin que seais muy felices en vuestra nueva aventura de criar, ya iremos viendo las progresiones del nuevo mienbro de la familia
Estoy completamente de acuerdo con Vera, en su primer día como adoptado Suko generaba sentimientos positivos a su alrededor, que nos incitaba a acariciarlo y decir automaticamente "que bonica la perrica...". Pero a la vez, sus efluvios caninos generaban ciertos sentimientos repulsivos que nos incitaban automaticamente a decir "tiene mas mierda que el rabo de un chino".
Y estuvimos atrapados en ese bucle sin fin hasta que Bego y Manolo decidieron irse.
Hombre Vera, pues imaginárnoslo... no hacía falta, recorrimos unos 300 km con él en un habitáculo de pocos metros cuadrados, la evidencia era... evidente, jaja. Pero la cosa ya ha cambiado, ya no tienen tanta mierda encima y está todo el día en la calle, y sí, oler olerá, pero ya no se nota, jeje.
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