jueves, 21 de mayo de 2009

Tengo un Ángel de la Guarda

Hace dos o tres meses, un jueves, salí de trabajar tarde, y cansada y bastante triste, y antes de ir a casa pasé por el cajero para sacar dinero ya que al día siguiente me iba de viaje a Albacete. Subí a casa y cogí a Ringo para dar un paseo. Volví, dejé a Ringo y me fui a tomar unas cañitas. En todo este proceso no se me ocurrió mirar el teléfono fijo, pero sí lo hice cuando volví de las cañas. Vi varias llamadas de un número de móvil desconocido, pero eran ya más de las doce y no llamé, además, a mi casa llaman continuamente números raros que suelen ser de compañías de teléfono que quieren que me cambie o del simpático mudo que llama y no dice nada desde un teléfono oculto.

A la mañana siguiente, a las ocho y media de la mañana sonó el teléfono, y una voz de chico dijo mi nombre y apellidos y dijo que se había encontrado mi tarjeta de crédito en el cajero de Zocodover, y que quería devolvérmela. Me asusté y fui corriendo a mirar si efectivamente mi tarjeta no estaba en la cartera. Y claro, no estaba. Así que quedé con él, que casualmente trabajaba cerca de mi casa. Con un poco de susto, allí que fui, y me encontré a un encantador gafapasta treintañero que trabajaba en una preciosísima oficina de diseño de publicidad instalada en una casa antigua. Bastante apurada, le di las gracias y creo que no causé demasiada buena impresión en él, aunque a mí me encantó.

Esta mañana me he quedado atascada en una maniobra para salir de un aparcamiento chunguísimo cuando iba a trabajar. Después de rozar el coche con la pared, de darle a un bolardo y de tener ganas de llorar y pensar que me iba a quedar allí atascada para siempre, como de entre las nubes ha aparecido mi encantador gafapasta y me ha ayudado (dulce y pacientemente, tengo que decirlo) a sacar el coche, y mi orgullo maltrecho, del atolladero.

No le he dicho que yo sabía quien era, pero creo que tanto él como yo lo sabíamos. Vaya, me he quedado con las ganas...

Yo pienso que es el destino intentado decirme algo, vamos, que este chico ya me ha sacado de dos apuros. Lo malo es que creo que si ya se llevó mala impresión la primera vez con mi despiste al dejarme la tarjeta en un cajero, ahora se pensará, además, que soy una torpe integral que se ahoga en un vaso de agua. Pero aún con todo eso he decicido que si me salva una tercera vez, a Dios pongo por testigo, lo invito a una caña. O algo.

No sé...igual he visto muchas películas de 'comedia romántica'...¿no?

6 comentarios:

LLANETES dijo...

TIA QUE MIEDO ES UN MANIACO OBSESIVO QUE LO QUE QUIERE ES ENCANDILARTE PARA DESPUES DE LLEVARTE AL HUERTO DESCUARTIZARTE Y REPARTIRTE POR LA PAPELERAS DE TOLEDO, O BIEN UN ENAMORADO QUE VA A LUCHAR HASTA LOGRAR CONQUISTARTE Y OFRECERTE UNA BODA DE ENSUEÑO EN LA CATEDRAL DE LA CAPITAL IMPERIAL, Y RODEARTE DE UN MONTON DE NIÑOS.
LA VERDAD BELEN DEJA DE AFICIONARTE A LAS PELIS DE CAMERON DIAZ JEJEJE
OYE QUE APROVECHO PA MANDARTE UN BESO ENORME Y PROMETO LLAMAR PRONTO PA QUE ME PONGAS AL DIA GUAPA.

Belencica dijo...

jaaajaja...que no es ningún maniaco! No he aclarado que me he atascado justo en la puerta de su oficina, así que no ha sido tanta casualidad verlo...jajaja
Sí, nena, a ver si hablamos y te cuento. Por cierto, que yo mañana voy a Jarvar, así que si vais, dame un toque!
Besazo, supermami!

La Bego dijo...

Mecaguen la leche, que tenía mi comentario ya escrito y va y peta el blogger!
Bueno, que decía, que lo que no te pase a ti no le pasa a nadie!
Y que por cierto, te fijaste en los coches que te dejaron atrapada en el aparcamiento mortal? seguro que uno era el de tu supuesto ángel de la guarda y otro el de su compañero gay de oficina, que los aparcaron aposta muy pegaditos al tuyo, en este caso no sé cuál delante y cuál detrás, ups, pero seguro que fue una maniobra meditada... jeje

Belencica dijo...

jaja...pues no me fijé en los coches, de hecho era sólo uno el que me atascaba, además de un bolardo que está ahí desde siempre...qué manía con quitarme la ilusión, que si un psicópata, que si maniobra meditada...en fin, Bego, que sí, que lo que no me pase a mí...

Vera Gómez dijo...

Yo querría uno, cómo se consiguen?

Belencica dijo...

Vereta, tienes que ser taaaan taaaan desastre como yo...esto desencadena un mecanismo de alerta y te envían un ángel de la guarda, fijo.